El parque fotovoltaico español y latinoaméricano no deja de crecer, y con él crecen también el número de plantas que hay que revisar, los técnicos que hay que coordinar y las preguntas que hay que responder, tanto dentro de la empresa como fuera de ella. FotoTrace, que digitaliza checklists, evidencias y firmas de mantenimiento, plantea ahora un paso adicional para las empresas de O&M (operación y mantenimiento): que ese conocimiento técnico, disperso entre manuales, fichas de fabricante y protocolos internos, se pueda consultar en lenguaje natural y con respuestas verificadas, a través de La iaia.
Una empresa de O&M fotovoltaico maneja manuales de inversores, fichas técnicas de paneles, procedimientos de consignación, protocolos de PRL y condiciones de garantía de varios fabricantes a la vez, y cada proyecto puede tener sus propias particularidades. A eso se suman riesgos que no admiten interpretaciones sobre la marcha: el riesgo eléctrico en corriente continua no desaparece por la noche mientras haya irradiancia, el trabajo se realiza a menudo en altura y sobre cubiertas frágiles, y muchas plantas en suelo están en ubicaciones remotas con cobertura intermitente.
Pongamos un ejemplo.
En ese contexto, un técnico que necesita confirmar un procedimiento de consignación o el EPI correcto para una cubierta concreta no siempre tiene a mano el manual de 80 páginas donde está la respuesta. Y el cliente que llama para preguntar por el rendimiento de su instalación tampoco quiere esperar a que alguien de oficina tenga un hueco libre. Buena parte de esas consultas, tanto internas como externas, se repiten: pueden ser preguntas que tengan una respuesta ya documentada.

En una empresa de O&M fotovoltaico conviven, como mínimo, dos tipos de conversación muy distintos. Uno mira hacia fuera: proveedores, distribuidores, instaladores y la red de contactos del negocio. El otro mira hacia dentro: los propios operarios, que necesitan resolver una duda técnica en mitad de una intervención sin tener que llamar a la oficina.
La iaia puede cubrir las dos, con la misma base de conocimiento pero con distintos niveles de acceso.
Un instalador que quiere confirmar la compatibilidad de un equipo, un distribuidor que necesita una ficha técnica actualizada o una marca que busca información antes de cerrar un acuerdo son conversaciones que hoy suelen depender de que alguien del equipo comercial o técnico esté disponible en ese momento.
La iaia puede asumir la primera capa de esas consultas:
Todo ello con las fuentes oficiales de la empresa y sin necesidad de esperar a que se libere una persona. Cuando la consulta requiere criterio comercial, deriva la conversación al equipo, pero con el contexto ya recogido.
La segunda vertiente es interna. Un técnico que está sobre una cubierta o en una planta en suelo no siempre tiene a mano el manual del inversor, el protocolo de consignación en corriente continua o la ficha de EPI que corresponde a esa instalación concreta.
La iaia puede actuar como una base de conocimiento interna a la que el operario le pregunta en lenguaje natural, desde el móvil, igual que le preguntaría a un compañero con más experiencia. La respuesta sale de la documentación real de la empresa (manuales, protocolos, normativa aplicable) y no de una fuente genérica, y cada consulta sin respuesta documentada queda registrada para que el responsable de O&M o de PRL decida si hay que ampliar esa información.
La iaia conecta con la documentación oficial de cada empresa de O&M (manuales de fabricante, protocolos internos, normativa aplicable, fichas de producto) y responde a partir de esas fuentes, citando de dónde sale cada respuesta. Si una pregunta no tiene respaldo documental, lo indica en lugar de aventurar una respuesta, y el hueco queda registrado como una laguna de conocimiento para que el equipo decida si conviene documentarlo.
Ese mecanismo de validación de fiabilidad es, precisamente, lo que marca la diferencia en un sector donde una respuesta poco precisa sobre seguridad o garantía tiene consecuencias reales.
Algunos ejemplos de cómo se traduce esto en el día a día de una empresa de O&M:
FotoTrace ya resuelve la parte operativa de la PRL en fotovoltaica: checklists de seguridad obligatorios antes de iniciar una tarea, evidencias fotográficas vinculadas a la instalación y al operario, y firma electrónica con validez legal al cierre, todo ello disponible también sin cobertura y sincronizado cuando la planta recupera conexión. Esa trazabilidad es la que permite demostrar, ante una inspección o una reclamación de garantía, qué se hizo, quién lo hizo y en qué condiciones.
La iaia parte de esa misma cultura de trazabilidad, pero en el otro extremo del proceso: en el momento en que alguien, dentro o fuera de la empresa, necesita una respuesta antes de actuar.
"El problema no es la falta de información, es la falta de accesibilidad inteligente. En O&M eso se paga en horas de campo perdidas y en llamadas que interrumpen a un técnico en mitad de una revisión", explica Víctor Rodríguez, CEO de Pinchaaqui.es, la matriz de Bluak.
Como en el resto de sectores en los que opera La iaia, la infraestructura se registra a nombre de la empresa de O&M que la contrata, no de Bluak. Los manuales, protocolos y fichas técnicas que alimentan el asistente siguen siendo propiedad del cliente, alojados en servidores europeos bajo RGPD, y la empresa puede cambiar de proveedor sin perder esa infraestructura si en algún momento lo decide.
Si quieres saber más acerca de la gobernanza del dato de La iaia, puedes hacerlo aquí.
El despliegue no exige integraciones complejas: se parte de la documentación que la empresa ya tiene (manuales, protocolos, fichas de producto) y un primer canal, normalmente web, puede estar operativo en cuestión de días.
Puedes pedir tu demo en laiaia.io.
La iaia es un asistente virtual inteligente basado en tecnología RAG que responde con las fuentes oficiales de cada empresa e incluye mecanismos para validar la fiabilidad de sus respuestas, sin depender de plataformas cerradas ni de un proveedor externo para mantener el conocimiento actualizado. Funciona como inteligencia de negocio dado que es capaz de captar patrones e información de los usuarios para saber qué falta, qué falla o qué poder ofrecer a los clientes.
Bluak es la spin-off tecnológica de pinchaaqui.es, creada para especializar la vertiente de inteligencia artificial aplicada, desarrollo de software a medida e integración de sistemas del grupo. Trabaja en proyectos de alto componente tecnológico para sectores como la industria, la energía, el sector inmobiliario y las organizaciones con comunidades activas de usuarios. Su portfolio incluye productos SaaS como Fototrace (para la digitalización y mantenimiento predictivo de plantas fotovoltaicas, con presencia internacional y Premio Innovación 2024 de Fundación Globalis), Inmotrace (software para la postventa inmobiliaria), Shireo (software de registro horario), y ahora La iaia (más que unasistente virtual para empresas, una infraestructura de inteligencia de negocio).